A medida que la ciencia sigue avanzando, los estudios demuestran que algunos ingredientes podrían afectar la salud humana y el medio ambiente más de lo que pensábamos. La Ley de Cosméticos Libres de Sustancias Tóxicas (Washington’s Toxic-Free Cosmetics Act) busca remediar esta situación.
Shari Franjevic, empleada de Ecología a cargo de la implementación de esta ley, explica la importancia de la misma, los ingredientes cosméticos que causan mayor preocupación, y cómo los consumidores y estilistas pueden elegir alternativas más seguras. Nuestra conversación se ha editado para claridad y brevedad.
P: ¿Qué te inspiró a trabajar en salud ambiental y cosméticos más seguros?
La salud humana y ambiental siempre me han interesado. Cuando me preparaba para ir a la Universidad y estudiar ingeniería, recibí un consejo fabuloso: si lo que te interesa es encontrar soluciones, estudia ingeniería química. Y eso hice, porque encontré muy atractiva la idea de prevenir problemas.
Empecé mi carrera en la industria de productos para el consumidor diseñando productos y entendiendo su función. Eventualmente empecé a trabajar con organizaciones sin fines de lucro, algo que me permitió combinar mi amor por el diseño de productos con mi compromiso con la salud. Trabajé con compañías mundiales y organizaciones sin fines de lucro evaluando y reemplazando ingredientes nocivos, como también promocionando productos que eran más seguros. Cuando surgió la oportunidad de trabajar en la Ley de Cosméticos Libres de Sustancias Tóxicas del estado, eso me permitió compartir esos beneficios con mi comunidad.
P: ¿Qué, exactamente, es la Ley de Cosméticos Libres de Sustancias Tóxicas?
Es una ley estatal de Washington diseñada para hacer que los productos sean más seguros para las personas y el medio ambiente. Y “cosméticos” abarca mucho más que maquillaje, incluye prácticamente todo lo que uno tiene en el baño: champú, cremas, protector solar*, crema de afeitar y mucho más.
La ley prohíbe que los productos vendidos en Washington contengan una gran variedad de químicos tóxicos. El estado tiene una de las leyes más estrictas en el país. La ley también incluye ayuda para los negocios pequeños que desean usar productos más seguros para la salud humana y ambiental, más allá del cumplimiento con las leyes estatales y federales. Acabamos de completar un proyecto piloto en el que ofrecimos reembolsos a salones de belleza que usan productos listados en programas de reconocimiento** selectos.
P: Las personas usualmente se quedan sorprendidas cuando se enteran de que las regulaciones de cosméticos no son tan estrictas como se imaginan. ¿Qué otras cosas podrían sorprenderles?
Muchos ingredientes no requieren aprobación antes de usarse en un producto. Eso quiere decir que los productos vendidos en las tiendas pueden contener una variedad de químicos nocivos, incluyendo carcinógenos o químicos que pueden afectar las hormonas y el sistema inmune, o perjudicar la vida acuática. La gente suele confiar en que “un producto a la venta no puede contener químicos nocivos”, pero así no que funciona el sistema.
P: ¿Esos químicos se incluyen en las etiquetas de los productos?
A veces, pero no siempre. Las etiquetas listan químicos individuales, pero no la clase a la que estos pertenecen. Hay indicadores que pueden ayudar a identificar químicos dentro de una clase restringida: por ejemplo, los químicos que contienen “ftalato” en su nombre o, en el caso de las PFAS, que contienen “fluoro” en su nombre. Otros químicos, sin embargo, no se incluyen en las etiquetas; ese es el caso con los ftalatos usados en fragancias, o con las impurezas como el plomo.
P: ¿Puedes hablarnos de las personas, como estilistas, técnicos de uñas y demás, que manejan estos productos diariamente?
Estos profesionales trabajan directamente con cosméticos, así que su exposición a estos químicos nocivos puede ser mucho más alta: usan estos productos, usualmente en formulaciones más concentradas y en espacios cerrados, por muchas horas varios días a la semana. Es súper importante tener productos más seguros. La ley restringe ciertos químicos y ayuda a que los productos que estos profesionales usan a diario sean más seguros para ellos y sus clientes.
P: ¿Hay algún otro grupo que también se ve altamente impactado por la exposición a estos tipos de químicos?
Sí. Las mujeres y mujeres de color que usan ciertos tipos de productos con mayor frecuencia, como los alisadores, ya que estos pueden contener químicos nocivos.
P: ¿Qué cambio sencillo y manejable pueden hacer los consumidores para seleccionar alternativas más seguras?
Hay varias certificaciones confiables** que evalúan la toxicidad de los productos e identifican aquellos que contienen menos químicos nocivos; buscar esas certificaciones puede ayudar a los consumidores a seleccionar productos más seguros. Para apoyar el trabajo que realizamos con los salones de belleza, evaluamos estos programas de productos certificados usando un conjunto de criterios de salud humana y ambiental. Hasta el momento, hemos encontrado siete programas que cumplen con nuestros criterios. Las certificaciones que cumplen con nuestros criterios de Nivel 2 prohíben un rango más amplio de químicos nocivos y evalúan el riesgo que los ingredientes y las impurezas presentan a la salud.
Los consumidores también pueden optar por productos sin fragancias en vez de productos con fragancias; asegurarse que su rímel no tenga PFAS, lo cual suele ocurrir con productos a prueba de o resistente al agua; evitar los tintes innecesarios; y seleccionar productos con menos ingredientes.
P: ¿Qué se perfila para la industria de la belleza en los próximos cinco a diez años?
Estamos viendo un creciente interés en ingredientes biológicos y derivados de plantas, un gran auge en el crecimiento de la belleza limpia, y más prohibiciones de químicos nocivos. Las compañías también están siendo más transparentes sobre los ingredientes que usan porque los consumidores lo están exigiendo.
P: Al hacer este trabajo, ¿qué te da esperanza?
La creciente concienciación del público. Las personas están haciendo preguntas, exigiendo productos más seguros y obligando a las compañías a cambiar. Las marcas están reformulando sus productos, los suplidores están haciendo innovaciones, los legisladores están respondiendo y las organizaciones sin fines de lucro están allanando el camino. Este impulso me da mucha esperanza.
P: Shari, muchísimas gracias por esta conversación tan reveladora. ¿Hay algo más que quieras añadir antes de que concluyamos?
¡Nuestras voces importan! Déjales saber a tus marcas favoritas que deseas ver cosméticos que están certificados como más seguros**. Habla con tus estilistas. Comparte información con tus familiares y amigos. Todo marca una diferencia.
* En el caso de productos cosméticos (como los protectores solares) que incluyen un ingrediente activo no regulado bajo la TFCA (por ejemplo, un ingrediente medicinal regulado por la FDA), los demás ingredientes aún deben cumplir con todos los requisitos de la TFCA.
** Las marcas y los fabricantes pueden optar por que sus productos sean evaluados y figuren en un programa de reconocimiento o certificación. Otros productos pueden cumplir con estos estándares, pero no han sido evaluados por alguno de estos programas.
La Ley de Cosméticos Libres de Sustancias Tóxicas de Washington reduce la exposición humana y ambiental a sustancias tóxicas al restringir ciertos químicos y apoyar a las empresas en la reformulación y certificación de productos, así como en la transición hacia alternativas más seguras. Para más información, visita ecology.wa.gov/TFCA.
La versión del 18 de agosto de este blog incluía una imagen de cosméticos con marcas reconocibles. Hemos reemplazado la imagen para evitar malentendidos sobre la seguridad de marcas o productos específicos. Nuestro trabajo bajo la Ley de Cosméticos Libres de Sustancias Tóxicas se enfoca en los ingredientes, no en las marcas.