Las viejas lámparas fluorescentes usadas en las escuelas y los centros de cuidado infantil pueden ser perjudiciales para los estudiantes y los empleados. En 1979, Estados Unidos finalmente tomó medidas contra los peligros de los bifenilos policlorados (PCB), prohibiendo su uso en la manufactura de productos.
El gimnasio de la escuela secundaria Reardan cambió sus lámparas con ayuda del programa de reemplazo de productos de Ecología. El programa cubrió los gastos de reemplazo, incluida la disposición adecuada de las luces viejas.
Washington ha trabajado desde entonces para identificar y eliminar los PCB todavía presentes en los edificios públicos, incluidas estas viejas lámparas fluorescentes que siguen siendo comunes en las escuelas y los centros de cuidado infantil. El uso de estas aumenta el riesgo de exposición para los estudiantes y empleados de las escuelas.
Nosotros ayudamos a las escuelas a cambiar estas lámparas fluorescentes por luces más modernas y energéticamente eficientes usando fondos del presupuesto de capital de la Legislatura. Este proyecto de reemplazo de productos ayuda a cubrir los siguientes costos: inspección, luces de reemplazo y la disposición adecuada de las lámparas viejas mediante un transportista autorizado de residuos peligrosos.
“Ayudamos al Distrito Escolar de Reardan-Edwall a hacer la transición a luces más seguras”, dijo Sean Smith, quien dirige el trabajo de Ecología para implementar el programa de reemplazo de productos. “En ese proyecto encontramos y retiramos de manera segura 30 balastos. Queremos ayudar a más instalaciones a hacer el cambio”.
El lado no tan brillante de las luces viejas
La exposición a PCB es perjudicial para la salud humana y el medio ambiente. Entre 1950 y 1980 los PCB se usaron frecuentemente en lámparas fluorescentes, y podría estar presente en el líquido almacenado dentro de los capacitores y la carcasa del balasto.
Las luces fluorescentes antiguas contienen balastos envejecidos que miden alrededor de 6 pulgadas. Estos balastos obsoletos pueden contener PCB en su interior.
Los balastos son componentes internos, de forma rectangular, que controlan la corriente hacia el tubo en las lámparas fluorescentes. Son una parte importante del diseño de estas lámparas, pero es una forma anticuada y peligrosa de construir lámparas, ya que existen opciones más modernas y seguras. Con el tiempo, los balastos pueden liberar niveles bajos de PCB; y si presentan fugas, pueden ser aún más peligrosos. Los PCB persisten en el medio ambiente durante mucho tiempo y pueden causar cáncer, problemas del sistema inmunitario y nervioso, y afectar el crecimiento y el desarrollo.
Cómo solicitar asistencia
Nuestro programa puede reembolsar a escuelas y centros de cuidado infantil hasta $20,000 por proyectos aprobados de reemplazo de luces. Esto incluye identificar si las escuelas tienen estos balastos peligrosos.
Las escuelas que quieran cambiar a luces más segura pueden:
- Enviar un correo electrónico directamente a la coordinadora del proyecto de Ecología escribiendo a kimi.matsushima@ecy.wa.gov.
- Obtener más información (en inglés) sobre nuestro proyecto de reemplazo de lámparas que contienen PCB.
Cambiar a iluminación LED más nueva y eficiente ahorra energía y ayuda a mejorar la salud de tu escuela y el medio ambiente.
