Pedaleando hacia un aire más limpio

Proyectos de subvenciones enfocados en el ciclismo reducen el tránsito vehicular

Una mujer con una bicicleta eléctrica, una mujer montando bicicleta, dos personas sujetando la rueda y el armazón de una bicicleta.

Miembros de la comunidad participan en proyectos enfocados en el ciclismo en Shoreline, Tacoma y Wenatchee (izq. a derecha).

El ciclismo es más que una gran forma de mantenernos activos, también ayuda a reducir la contaminación del aire al limitar el uso de los autos. Para muchos estadounidenses, sin embargo, usar la bicicleta como modo de transporte no es práctico: las calles son demasiado peligrosas, los destinos quedan muy lejos, o puede requerir un esfuerzo físico más allá de las capacidades físicas de una persona. Ecología y sus socios están trabajando en todo Washington para reducir estas barreras, permitiendo así a más personas seleccionar un casco en vez de las llaves de su auto.

Shoreline, Tacoma y Wenatchee, y organizaciones sin fines de lucro en esas ciudades, tienen proyectos que están empoderando a las personas a transportarse en bicicleta a más lugares, más frecuentemente y de manera más segura. Estos proyectos recibieron fondos del programa de subvenciones de calidad del aire para comunidades sobrecargadas de Ecología, que invierte fondos de la Ley de Compromiso Climático (CCA, del inglés Climate Commitment Act) en proyectos liderados por las comunidades que buscan reducir la contaminación del aire.

"Lo fabuloso de estos proyectos de subvenciones impulsados por la comunidad es que ponen el poder del cambio en manos de las personas que están sobre el terreno y ven de primera mano cuáles son las necesidades", dijo Casey Sixkiller, director de Ecología. "Estas bicicletas tienen el potencial de reducir la cantidad de esos ‘viajes de la última milla’ que se hacen en auto, disminuyendo así las emisiones de contaminación vehicular en los vecindarios sobrecargados".

Ciudad de Shoreline

La Ciudad de Shoreline ha entregado125 bicicletas eléctricas y equipo gratuitos y ofrecido clases de seguridad a residentes elegibles de la ciudad que viven en áreas consideradas sobrecargadas y altamente impactadas por la contaminación del aire; esto, como parte de un esfuerzo para reducir los contaminantes de combustibles fósiles, incluidos los óxidos de nitrógeno y el material particulado. Para este proyecto, la ciudad colaboró con el Cascade Bicycle Club, una organización sin fines de lucro que apoya el ciclismo en la región de Puget Sound.  

Tres filas de bicicletas eléctricas estacionadas cerca las unas de las otras durante un día soleado

Shoreline proporcionó 125 bicicletas totalmente equipadas a participantes del programa de subvenciones.

Shoreline diseñó un programa llamado “Pedal Forward Shoreline” pensando en la justicia ambiental. “Al ofrecer un programa abarcador y con menos barreras, hicimos más fácil que personas de todos los trasfondos pudieran probar las bicicletas eléctricas, aumentar su confianza y sentirse apoyados al escoger un nuevo modo de transporte”, dijo Paige Scheid, gerenta de sustentabilidad de la ciudad.

Scheid también destacó cómo la organización Pedal Forward Shoreline creó comunidad. “Nuestras bicicletas eléctricas nos brindan muchísima alegría… Hemos hablado con muchas otras familias que recibieron bicicletas del mismo programa”, dijo uno de los participantes. “Nos ha permitido conocer vecinos y sentirnos más en comunidad con los demás”. Otro participante hizo un comentario parecido, diciendo que “¡le encanta ver a sus vecinos en bicicletas!”.

Al hablar de sus experiencias, otros miembros de la comunidad resaltaron los muchos éxitos del programa; en particular, su aprecio por los talleres para montar y desmontar seguramente, por la confianza que han ganado al transportarse en bicicleta alrededor de la ciudad, y por los beneficios de una alternativa razonable a los autos.

Ciudad de Tacoma

En Tacoma, más de 200 miembros de la comunidad recibieron vales para ayudar con la compra de bicicletas eléctricas por medio del programa de subvenciones de Ecología. Un programa de subvenciones similar, financiado por el Departamento de Transporte de Washington, aportó fondos para 200 bicicletas adicionales.

“Un ciclista nos dijo que le sorprendía lo mucho que ha usado su bicicleta eléctrica nueva; después de recibirla hasta vendió su auto”.

La ciudad de Tacoma, como Shoreline, destinó sus fondos a áreas desproporcionadamente impactadas por la contaminación del aire. La ciudad colaboró con organizaciones comunitarias y líderes locales, quienes recibieron compensación para brindar información culturalmente relevante a sus comunidades en español, khmer y vietnamita para alentar a la mayor cantidad de gente a solicitar. También usaron los medios sociales y realizaron dos eventos comunitarios sobre las bicicletas eléctricas para que las personas pudieran aprender más sobre estas y sobre el proceso para solicitar.

Como parte de su programa, la ciudad de Tacoma colaboró con 2nd Cycle, una tienda de bicicletas comunitaria y sin fines de lucro, para ofrecer clases de bicicleta a adultos. En estas clases, los participantes aprendieron destrezas básicas y ganaron la confianza necesaria para transportarse seguramente en bicicleta por la ciudad. La retroalimentación sobre la clase ha sido increíblemente positiva, según Jackie Kaiser, coordinadora de acercamiento comunitario para transporte activo de la ciudad; muchas personas dijeron que ahora se sienten cómodas montando bicicleta y que aprecian la independencia que les brinda.

Un hombre le enseña a una mujer, con un casco puesto y subida a una bicicleta naranja, temas de seguridad de bicicletas en un estacionamiento.Un hombre le enseña a una mujer, con un casco puesto y subida a una bicicleta naranja, temas de seguridad de bicicletas en un estacionamiento.

Las clases "Learn to Ride" de Tacoma ayudaron a los participantes a sentirse seguros montando bicicleta.

“Estas bicicletas eléctricas han abierto nuevas oportunidades para que las personas puedan hacer mandados y estar activas, incluso si están lesionadas”, explico Kaiser. “Un ciclista nos dijo que le sorprendía lo mucho que ha usado su bicicleta eléctrica nueva; después de recibirla hasta vendió su auto”.

Paulette, una residente de Tacoma, solicitó un vale para una bicicleta eléctrica después de que una amistad compartiera con ella el volante por los medios sociales. Después de ser seleccionada, Paulette hizo investigación para encontrar un modelo de bicicleta eléctrica que le funcionara. A pesar de no haber montado bicicleta desde la infancia, compartió en una de las clases Learn to Ride de la ciudad que disfruta tener una nueva manera de navegar Tacoma.

Sustainable NCW

En Wenatchee, la organización sin fines de lucro Sustainable North Central Washington (Sustainable NCW) ha usado fondos de la CCA para realizar acercamiento comunitario, talleres de seguridad y reparación de bicicletas, y para donar bicicletas reparadas. Estos programas, coordinados a través de la Sustainable Bike Co-op de la organización, tienen como objetivo “hacer de las bicicletas un modo de transporte práctico y asequible para todos los miembros de la comunidad”, dijo Beryl Bils, coordinadora de educación sobre bicicletas de Sustainable NCW.

El corazón del proyecto de bicicletas de Sustainable NCW es apoyar a los miembros de la comunidad. “Muchas personas tienen una bicicleta pero no sienten confianza en usarlas ni tienen acceso para repararlas, ni se sienten seguras usándolas”, dijo Bils. “Nuestros talleres enseñan mantenimiento básico, cómo hacer inspecciones de seguridad, y conocimientos prácticos para que la gente pueda sentirse confiada al decidir usar su bicicleta para viajes cortos de rutina”.

Cuatro personas trabajan en armazones de bicicletas, mientras pueden verse herramientas sobre una mesa y en las paredes.

Los talleres de Sustainable NCW enseñaron cómo dar mantenimiento a las bicicletas.

Hacer más fácil la decisión de usar una bicicleta en vez del auto tiene impactos positivos para el ambiente. El Sustainable Bike Co-op espera mejorar la calidad del aire reduciendo la contaminación del aire causada por los motores automotrices. Ofrecer mejores recursos e infraestructura de ciclismo puede lograr que las bicicletas no solo sean una opción más beneficiosa para el ambiente, sino también más prácticas que los autos.

Wenatchee ya es un lugar donde transportarse en bicicleta es fácil, dijo Bils. Sin embargo, muchas personas asocian el ciclismo con la recreación y no con un modo de transporte diario. El Sustainable Bike Co-op ha estado trabajando para cambiar esa percepción, por ejemplo ofreciendo estacionamiento gratis para bicicletas en eventos comunitarios. Aunque el trabajo recién comienza, Bils dice que sienten que están haciendo una diferencia.

“Hemos visto a personas asistir a varios talleres y luego asistir a eventos para aprender más y recibir apoyo”, explicó. “Nuestras conversaciones en los mercados de agricultores y eventos reflejan el creciente interés en el ciclismo como modo de transporte, en vez de solo para recreación o ejercicio”.

Según estimados de Ecología, estos tres proyectos resultarán en una disminución anual de más de:

  • 330 toneladas métricas de dióxido de carbono (CO2) equivalente
  • 250 libras de óxidos de nitrógeno (NOx
  • 13 libras de material particulado fino (PM2.5)
  • 8,000 libras de monóxido de carbono (CO)

¡Eso equivale a 95 autos menos transitando las carreteras! Estos estimados hacen ciertas suposiciones, incluyendo la frecuencia con que una persona que ha recibido una bicicleta reemplaza los viajes en auto con viajes en bicicleta. Se espera que las reducciones en emisiones aumenten a medida que se implementen otros proyectos a través del estado.