Observa el progreso de la limpieza del vertedero de Eatonville

El Parque Estatal Nisqually tiene hermosas vistas de Mount Rainier, un bosque floreciente y dos ríos. Hasta el año pasado, sin embargo, el parque también tenía en su centro un viejo vertedero a cielo abierto. Este vertedero, a diferencia de los rellenos sanitarios modernos, estaba expuesto a los elementos y no contaba con un recubrimiento que protegiera el ambiente de fugas. Por estas razones, los animales caminaban sobre la basura y los escombros o escarbaban en ellos; la contaminación también podía filtrarse al suelo, al agua subterránea y al río cercanos. Pero ahora todo ha cambiado. La limpieza del vertedero de Eatonville casi está por terminar. Te invitamos a ver cómo ha avanzado la limpieza en este video en cámara rápida.

El vertedero tiene una pendiente empinada que da a los humedales del río Mashel, y la limpieza requirió evitar que el suelo contaminado volviera a deslizarse hacia los humedales. La colina se limpió por etapas: las brigadas empezaron en el punto más alto y trabajaron hacia el punto más bajo. Primero excavaron una sección de basura y construyeron un muro de contención de hormigón para mantener la tierra limpia en su sitio mientras excavaban la próxima sección.

Proceso de limpieza

Una ilustración de un camión volquete amarillo lleno.

Las brigadas retiraron aproximadamente 60,975 toneladas (¡1,945 cargas de camión volquete!) de desechos y suelo contaminado.

Las brigadas usaron una excavadora con un brazo extensible de 50 pies para llegar a la basura en las partes bajas de las pendientes. La basura y el suelo contaminado extraído se dispuso en dos camiones volquetes ubicados en el tope de la colina. De ahí, el material se transfirió a camiones más grandes para transportarse a un relleno sanitario en Puyallup. En este video puedes ver como las áreas de contención se vacían y llenan una y otra vez.

Todo limpio… casi

La excavación del sitio ha concluido. El paso final del proyecto fue volver a perfilar la pendiente, plantar árboles jóvenes y sembrar pasto.

Las brigadas también instalaron pozos de monitoreo en la base de la colina, cerca del humedal. Las muestras indicaron que en el área del humedal podría haber contaminación por petróleo; sin embargo, dado que algunos compuestos naturales pueden parecer petróleo en las pruebas, estamos realizando más análisis para confirmarlo. Remover suelos del humedal destruiría gran parte del hábitat saludable, y esta acción no es necesaria, ya que la contaminación por petróleo normalmente se desvanece con el tiempo. Seguiremos monitoreando para asegurarnos de que cualquier contaminación se esté descomponiendo como esperamos.

Helechos y zarzaparilla del diablo bajo luz solar moteada, con neumáticos y piezas de metal viejo en agua estancada en el centro.

Las brigadas retiraron desechos sólidos, como neumáticos y chatarra metálica, del humedal.

Área despejada con plantas pequeñas entre una ladera rocosa y un bosque denso, con seis postes amarillos cortos que sobresalen del suelo cerca del límite del bosque.

Postes amarillos señalan un pozo de monitoreo que usaremos para asegurarnos de que la limpieza esté funcionando.

¿Quién pagó por la limpieza?

Weyerhaeuser es dueño de la propiedad donde está ubicado el vertedero, que a su vez está rodeado por el parque estatal. De 1950 a 1980, Weyerhaeuser arrendó el terreno al Pueblo de Eatonville, que lo utilizó como vertedero municipal. Weyerhaeuser y el Pueblo de Eatonville son los responsables de la limpieza. Ecología le otorgó una subvención de $7.4 millones a Eatonville para cubrir su mitad del costo de la limpieza. La mayoría de los fondos se obtuvieron a través del impuesto sobre sustancias peligrosas, un impuesto impulsado por los votantes que financia la mayoría de las limpiezas ambientales en Washington.